AHRCC inauguró nuevas instalaciones
Como comenta lanacion.com.ar, No fue un discurso más el que pronunció el presidente de la AHRCC, fue un excelente paneo de todo lo acontecido en los últimos 50 años. Recordó que fue un 18 de diciembre de 1957, cuando otros empresarios con otro panorama polÃtico, con otra realidad económica, con otro desarrollo sectorial, se encontraban con muy similares desafÃos en la toma de decisiones y sin embargo en ese mismo lugar estaban inaugurando una sede que diera cabida a todas las actividades, que por entonces ocupaban a la entidad.
El derrotero de los últimos 50 años, incluyó subas y bajas de la realidad cambiaria, encuentros y desencuentros con las fuerzas del trabajo y con los gobiernos de turno. Ninguna dificultad fue tan grande como para que no fuera posible que las personas tuvieran el buen tino de ponerse de acuerdo por el bien común.
“No podemos tener un lugar para nosotros, sino pensamos en un lugar para los otros”, dijo Peña en una acertada paradoja en la cual se sintetizan los esfuerzos comunes de empresarios, gobernadores, trabajadores y proveedores.
El acto contó con una sorprendente cantidad de asistentes, imposible enumerar a los eventualmente más destacados, dado que se hacÃa difÃcil circular por la amplias instalaciones. No obstante, es verdad que habÃa gente de entidades gremial empresaria (Oscar Ghezzi y Guillermo Lavallén, de Feghra y AHT respectivamente), el gremialismo en su más emblemática representación, con LuÃs Barrionuevo a la cabeza, legisladores, y funcionarios del orden nacional, provincial y de la ciudad. Se encontraban presentes, Germán Pérez, Subsecretario de Turismo de la Provincia de Buenos Aires y Hernán Lombardi, Ministro de Cultura y Turismo de La Ciudad de Buenos Aires.
Lombardi, hizo uso de la palabra haciendo referencia al profundo conocimiento que él mismo tiene de la entidad. También se refirió al esfuerzo y al trabajo de estos empresarios con quien siempre mantuvo una estrecha relación. Parafraseando a Fray LuÃs de León, dijo “como decÃamos ayer….”, dando por entendido su inocultable entusiasmo con el ejercicio de la función para la que fue convocado.
Hubo brindis y buenos deseos, en un ámbito edilicio que permite avizorar, una fuerte actividad en el campo de la capacitación.